El Carry trade acumula ganancias del 15% en dólares: lo que viene, según la City

La paz cambiaria sigue firme y en el mercado creen que se extenderá, por lo menos, hasta mediados de año, sostenida por el pico estacional en las liquidaciones de divisas de los agroexportadores y los flujos de dólares vía financiera. A la vez, la desaceleración de la inflación que se registró en abril y que se mantendría durante los próximos meses achica el rendimiento negativo real en las tasas de interés. Ambos factores incentivan a una parte del mercado a retomar o extender estrategias en pesos para apostar a maximizar ganancias en dólares.

El carry trade es la maniobra a través de la cual los inversores o ahorristas venden dólares para posicionarse en instrumentos financieros en pesos, bajo la expectativa de que las tasas de interés avanzarán más que el tipo de cambio y, de esta manera, en determinado momento recomprar más divisas con la ganancia.

Antes que nada, conviene repasarla rentabilidad que viene generando el carry trade: en lo que va del año, la maniobra acumula una ganancia de alrededor de 15% en dólares, un rendimiento muy abultado en poco más de cuatro meses. Para dimensionar, es:

  • Casi cuatro veces la inflación anual de Estados Unidos
  • Más del triple del rendimiento anual de un título de deuda del Tesoro de ese país
  • Alrededor del doble de lo que ofrecen al año los bonos corporativos de empresas argentinas de primera línea

Si bien se espera que el tipo de cambio se mantenga relativamente estable durante las próximas semanas, en torno a $1.400 en el segmento oficial mayorista, la distancia respecto al techo de la banda de flotación, de alrededor del 25%, le da un margen muy amplio para que una eventual suba del tipo de cambio supere rápidamente a las tasas de interés de los activos en pesos, en torno al 2% mensual. En tal caso, borraría las ganancias esperadas e, incluso, podría arrojar pérdidas.

Por lo tanto, consideran que, si bien sigue siendo una estrategia viable y posiblemente rentable, es arriesgada. De hecho, en las últimas semanas, varios inversores cerraron posiciones de carry trade debido a las bajas tasas de interés y la expectativa de que el tipo de cambio habría tocado un piso al descender hasta la zona de $1.350 en el mercado oficial mayorista.

“Mantenemos una visión constructiva sobre las estrategias de carry trade, aunque con una exposición más moderada que meses atrás, producto de la compresión de tasas y menor colchón de rendimiento disponible. Aún vemos valor en mantener exposición en pesos, pero con mayor selectividad y cautela porque la tasa real sigue siendo negativa. Será clave que la inflación continúe desacelerando, lo que permitiría que los rendimientos en pesos vuelvan a ser atractivos en términos reales”, afirma Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones.

Al mismo tiempo, de acuerdo con Maquieyra, el tipo de cambio seguiría contenido por la combinación de varios factores que juegan a favor: mayores flujos de la balanza comercial, ingreso de divisas financieras y moderada demanda de cobertura. Mientras la dinámica se sostenga, resalta, el carry trade “puede seguir funcionando”, pero no como una estrategia para “meterse de lleno”, sino de manera “administrada”. Sugiere monitorear muy de cerca cualquier novedad vinculada a las expectativas cambiarias y la liquidez del sistema financiero.

Para el analista Gustavo Ber, en este momento y durante los próximos meses las estrategias de carry trade quedarían casi exclusivamente para inversores arriesgados y tácticos. Considera que, por ahora, los ahorristas e inversores conservadores deberían evitar esta maniobra debido al nivel de tipo de cambio anteriormente mencionado y la compresión de tasas de interés, que siguen negativas en términos reales aún con la desaceleración de la inflación.

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