Efecto dólar barato: ahorristas se comen el colchón de divisas que dejan las exportaciones

os ahorristas aprovechan el dólar “barato” y se comen la totalidad del superávit comercial de bienes y casi la mitad de las divisas de emisión de deuda en el exterior. Así ocurrió en el primer bimestre del año, cuando consumieron casi u$s5.700 millones, en medio de las vacaciones de verano en la que millones de argentinos viajaron al exterior. El monto no es aún mayor debido a la extrema dolarización del año pasado, previo a las elecciones legislativas, lo que acota la demanda porque muchos utilizan ahora los montos comprados en aquel momento.

Entre enero y febrero, los individuos realizaron compras netas de dólares por u$s5.698 millones en el mercado oficial de cambios, según los últimos datos del Banco Central. La mayor parte corresponde a la compra de “billetes sin fines específicos”, que totalizó u$s4.157 millones. Según la autoridad monetaria, buena parte del monto queda depositado en cuentas locales o es utilizado para abonar consumos en moneda extranjera con tarjetas, por lo que no sale del sistema financiero.


Si bien la demanda descendió en comparación con los picos registrados en septiembre y octubre del año pasado, impulsado por la incertidumbre electoral tras el triunfo inicial del kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, los registros reflejan que hay un piso relativamente alto: aún con la extrema dolarización de aquellos meses, con montos que muchas personas aún atesoran, el registro del primer bimestre fue incluso muy superior al del mismo período del año pasado, cuando fue de casi u$s1.700 millones.

El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) hace una observación interesante: la mayoría de los dólares que ingresan al país por vía comercial y financiera terminan atesorados por los individuos. En el primer bimestre, precisa, en base a los datos del BCRA, la balanza comercial de bienes dejó un saldo neto positivo de u$s4.000 millones, mientras los préstamos internacionales a empresas privadas radicadas en el país fueron positivos por u$s3.800 millones.

En tanto, como se mencionó anteriormente, en ese lapso los individuos demandaron casi u$s5.700 millones en el mercado oficial de cambios. Esto implica que, a través de la compra directa de billetes y consumos en moneda extranjera con tarjetas, consumieron:

  • La totalidad del superávit comercial de bienes (u$s4.000 millones)
  • Casi la mitad de los ingresos de divisas correspondientes a las emisiones de títulos de deuda en el exterior por parte de las empresas (u$s3.800 millones)

“Las dos fuentes más importantes de ingresos de dólares al país se están utilizando fundamentalmente para el atesoramiento de dólares por parte de la gente. Esto se explica por la incertidumbre y malas experiencias del pasado, pero no es deseable ni sostenible. La calma en el mercado se basa en cubrir la demanda de dólares para atesorar con las divisas que se generan gracias a la contracción de importaciones, que es lo que mantiene el superávit comercial, y al ingreso de dólares por endeudamiento en el exterior”, resalta la entidad en un informe.

Desde abril del año pasado, cuando el presidente Javier Milei flexibilizó los controles cambiarios, hasta febrero de este año (últimos datos oficiales disponibles), las compras netas de dólares por parte de individuos ascendieron a u$s41.556 millones. Dentro de ese monto, u$s37.151 millones corresponden a compras de “billetes de sin fines específicos”, por lo que el atesoramiento explica gran parte de la demanda acumulada de los últimos once meses.

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